
El origen del gofre de Bruselas es incierto, siendo una receta que data de 1874 la primera mención documentada del nombre gofre de Bruselas. Sin embargo, es probable que esta delicia existiera mucho antes, siendo la receta transmitida de generación en generación. Los gofres de Bruselas ganaron fama internacional durante la Feria Mundial de Nueva York en 1964 y se extendieron desde allí a varios países, incluyendo Japón.
El gofre de Liège, también llamado gofre de azúcar o Gaufre de Liège, tiene su origen en la ciudad belga de Liège. A diferencia del gofre de Bruselas, el gofre de Liège es más pesado, gracias a una masa similar a la masa de pan con cristales de azúcar. Este gofre más dulce no requiere azúcar en polvo y tiene forma de diamante u ovalada, en contraposición al gofre de Bruselas rectangular.
Tanto el gofre de Bruselas como el de Liège representan las ricas tradiciones culinarias de Bélgica y siguen deleitando a los gourmets de todo el mundo con sus sabores y texturas únicas. Si bien ambos gofres entran en la categoría de gofres belgas, los perfiles de sabor y los métodos de preparación de los gofres de Bruselas y de Liège son significativamente diferentes, contribuyendo a su atractivo único. Es fundamental entender estas diferencias para apreciar la verdadera esencia de estas obras maestras culinarias belgas.
El gofre de Bruselas, con su textura ligera y aireada, es perfecto para los amantes de una dulzura más sutil. Este gofre puede ser realzado con una variedad de ingredientes, como frutas frescas, salsa de chocolate, caramelo o incluso ingredientes salados como el salmón ahumado y el queso crema. Las posibilidades son infinitas, permitiendo a los gourmets la oportunidad de inventar sus propias creaciones únicas.
El gofre de Liège, por otro lado, es un verdadero placer para aquellos que buscan un manjar rico y satisfactorio. Los cristales de azúcar en la masa crean una capa exterior caramelizada, resultando en una explosión de sabor en cada bocado. Como este gofre es naturalmente más dulce, los ingredientes para decorar pueden ser más simples, como una cucharada de nata fresca o una compota ligera de frutas para complementar el sabor del gofre en sí.
Aunque sus orígenes siguen siendo algo misteriosos, una cosa es cierta: tanto el gofre de Bruselas como el de Liège han causado sensación en todo el mundo y han ganado su estatus como iconos culinarios. Ya sea que visites un puesto local de gofres belgas o disfrutes de una creación casera, la experiencia de probar estos deliciosos gofres es algo que no se olvida fácilmente.
Entonces, ¿a qué estás esperando? Explora el mundo de los gofres belgas y descubre los sabores y texturas ricos que estos tesoros culinarios tienen para ofrecer. Ya sea que optes por el refinado gofre de Bruselas o el decadente gofre de Liège, tus papilas gustativas sin duda te agradecerán por la experiencia inolvidable.
Receta para deliciosas gofres belgas caseras

Categoría: | Recetas de repostería |
Tiempo de cocción | 20 min |
Porciones: |
12
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Cocina: | Cocina Belga |
Rango de costos: | Barato |
Ingredientes:
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500 gr Harina
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100 gr Azúcar granulada
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200 gr Mantequilla
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4 Huevos
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0.5 l Leche
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25 gr Levadura fresca
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5 gr Sal
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1 sobre Azúcar de vainilla
Instrucciones:
- Disuelve la levadura en 1/4 de agua tibia.
- Bate las claras de huevo hasta que estén firmes.
- Tamiza la harina en un recipiente y haz un hueco en el centro.
- Agrega la levadura al hueco y mezcla con una pequeña cantidad de harina.
- Luego, agrega la leche tibia y las yemas de huevo.
- A continuación, añade la mantequilla derretida, las claras de huevo batidas a punto de nieve, el azúcar de vainilla y la sal alternando.
- Deja que la masa repose en un lugar cálido hasta que la cantidad se haya duplicado.
- Calienta la gofrera con la forma adecuada.
- La gofrera no necesita engrasarse.
- Vierte la masa en la gofrera y cocina los gofres hasta que estén dorados.
- Sirve los gofres con azúcar glas, nata montada y/o frutas frescas a tu elección.